Nuevo secretario de Hacienda, mismos objetivos

Editorial

@tempomxcom

 

El martes 9 de julio, como ya es costumbre, el presidente de la República rindió cuentas al pueblo de México en la conferencia matutina. En la “mañanera” de ayer, los principales anuncios hechos fueron el acuerdo con los policías federales que se oponen a la Guardia Nacional -a lo que denominó como una manifestación legítima-, el señalamiento de que los aranceles al acero por parte de Estados Unidos son decisiones aisladas del T-MEC y que no hubo “línea de presidencia” en la ampliación del gobierno de Baja California de dos a seis años.

 

Sin embargo, la noticia que marcó la agenda pública durante el resto del día fue la renuncia de Carlos Urzúa al cargo de secretario de Hacienda y Crédito Público -como seguramente lo seguirá haciendo en los próximos días-. Sin mayor formalismo, conocimos la decisión a través de la cuenta de Twitter del Dr. Urzúa, red social en la que compartió una carta en donde exponía su determinación y la motivación para ello. En un documento breve, plasmó dos cuestiones que no deben ser minimizadas, fue contundente al decir que en el ramo se han tomado decisiones sin el suficiente sustento y la presunta imposición de funcionarios que podrían derivar en un patente conflicto de interés.

 

Lo ocurrido no pasó inadvertido por la opinión pública, pero en medio de todo tipo de especulaciones -objetivas o malintencionadas-, el presidente tuvo una reacción inmediata al encomendarle dicho encargo al Maestro Arturo Herrera Gutiérrez, decisión que también fue presentada en las redes sociales del mandatario. Entre la renuncia y la sustitución, no pasó más de una hora, y de ello hay diversas aristas a ponderar. En principio, llama la atención los medios empleados para su difusión, el fuerte mensaje del exsecretario y el semblante del nuevo responsable del ramo.

 

En el transcurso del día, hubo posicionamientos de diferentes actores políticos, tanto de legisladores, como de periodistas y especialistas. En el caso del poder legislativo, los coordinadores de la bancada mayoritaria en cada Cámara respaldaron el nombramiento, al reconocer la trayectoria del nuevo responsable de las Finanzas del Estado. Más tarde, como secretario de despacho, el Maestro Herrera convocó a rueda de prensa y se le notó más relajado al responder a todas las preguntas que le fueron formuladas.

 

El 10 de julio, el cambio en el gabinete fue el principal asunto de la conferencia matutina, el presidente dedicó más de una hora a responder los cuestionamientos al respecto. El titular del Ejecutivo señaló que: “en un gobierno democrático y en un gobierno que tiene como propósito transformar al país, siempre existen diferencias, discrepancias. Si se tratara de gobiernos conservadores, de mantener el statu quo, de no llevar a cabo cambios, la vida sería muy plana, nunca sucederían cosas, así es la historia política de México”.

Hizo énfasis en que estamos en una nueva etapa en la que existen discrepancias, incluso dentro del mismo gobierno y aunque no compartía lo expresado por Urzúa, lo respetaba. “Lo importante es que el gobierno continúa su marcha sin problema, porque ya no somos nosotros los fundamentales”, expresó en otro momento. “Entonces, yo no puedo aceptar nada que signifique más de lo mismo, o sea, no puedo aceptar algo en lo que no creo, porque ni siquiera es un asunto técnico, es un asunto que tiene que ver con el juicio práctico”, indicó.

 

Entre las discrepancias con Urzúa, el presidente señaló el Plan Nacional de Desarrollo, del que refirió, hubo dos versiones. La que le presentaron, que “no reflejaba el cambio, era como si lo hubiese hecho Carstens o Meade”, y la que autorizó, en la que incluso le tocó escribir para no dar continuidad a una inercia neoliberal. Sobre la forma en la que se dieron los hechos, mencionó que obedeció a una cuestión de celeridad, pues el exfuncionario lo tenía previsto para el próximo sábado, ante lo que se hizo el planteamiento de que fuera lo más pronto posible.

 

Coincidencia o no, antes del anuncio de renuncia, el dólar se cotizaba en 18.90 pesos por dólar, minutos después de la multicitada determinación, el precio del dólar repuntó hasta en 19.34 pesos. Aunque el propio presidente ha señalado en diversas ocasiones que se cuenta con finanzas sanas, lo cierto es que el panorama que enfrentamos en la materia no debe ser minimizado, pero tampoco magnificado. Como dirían, hace falta mesura en el análisis.

El tema no pasó por alto en la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, que en su sesión del 10 de julio aprobó un tercer periodo extraordinario de sesiones en la Cámara de Diputados, teniendo a la ratificación de Arturo Herrera Gutiérrez como secretario de Hacienda y Crédito Público como uno de los temas a deliberar. Al respecto, el presidente de la Jucopo de la Cámara de Diputados, el Diputado Mario Delgado anunció que se tenía un acuerdo para que el nuevo secretario compareciera ante la Comisión de Hacienda de la Cámara Baja el 16 de julio y en sesión extraordinaria lo haga ante el Pleno el 18 de julio.

 

Anticipando el matiz y enfoques de la discusión que se habrá de desarrollar la próxima semana, los legisladores de oposición hicieron énfasis en los mensajes plasmados en la carta de Urzúa, es decir, se avocaron a buscar desacreditar el manejo que tiene la política económica del país. En su oportunidad, legisladores del partido en el gobierno exaltaron las virtudes, capacidades y méritos de Herrera, asimismo, mencionaron que el cambio de paradigma que se encuentra en proceso corresponde a lo ofertado en campaña.

 

Más allá de una u otra postura, la renuncia que se suma a la de funcionarios como Germán Martínez como Director General del IMSS, cimbró a la #4T y sería peligroso asumir lo contrario. En efecto, las acciones hasta ahora emprendidas están en consonancia con las propuestas que los llevaron al triunfo electoral, ello no debería excluir darse la oportunidad de la autocritica que permita fortalecer o redirigir, según sea el caso.