Editorial

@tempomxcom

 

 

El 1º de diciembre de 2019, se cumplió el primer año de la toma de protesta de Andrés Manuel López Obrador como presidente constitucional de México. De acuerdo con la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) hubo una asistencia de 250 mil personas a la ceremonia celebrada en el Zócalo de la Ciudad de México.

 

A propósito de la fiesta cívica con motivo del primer aniversario de la cuarta transformación, en Tempo recuperamos las principales frases expresadas en el discurso del presidente de la República:

  • Los recursos destinados a financiar los programas sociales provienen de lo que se ahorra con el combate a la corrupción y con la eliminación de lujos y gastos suntuarios, superfluos en el gobierno.
  • Debe reconocerse que un factor principal, que se oiga bien y que se oiga lejos, un factor principal para el fortalecimiento de la economía promovida desde abajo con la gente y para la gente ha sido la aportación de nuestros héroes vivientes, los migrantes mexicanos…
  • Todavía no ha habido crecimiento económico como deseamos, pero existe una mejor distribución de la riqueza.
  • El presupuesto público no se queda, como era antes, en pocas manos, sino llega a la mayoría de la gente.
  • Cumplimos un año de gobierno y, a diferencia de otros inicios de sexenio no hemos devuelto o condonado impuestos a patrocinadores de campañas políticas, no hemos privatizado bienes públicos ni hemos declarado la guerra a nadie, sólo a la corrupción y a la impunidad.
  • Enfrentamos con éxito la actitud obstinada, caprichosa, de los conservadores corruptos, que recurrieron al sabotaje jurídico en la construcción del nuevo aeropuerto Felipe Ángeles. No pudieron. Se impuso la razón y el derecho.
  • Es un orgullo informar que por primera vez en 14 años detuvimos la caída progresiva en la producción de petróleo.
  • La participación de la iniciativa privada en el desarrollo de México es una realidad, positiva y necesaria.
  • Estamos comprometidos, sobre todo en lograr un objetivo superior: el bienestar general de la población, bienestar material y bienestar del alma, bienestar espiritual.

 

  • Ya está llegando a la mitad de los hogares mexicanos cuando menos un programa para el bienestar y en los pueblos indígenas, algo que nos llena de orgullo por lo que implica de humanismo y que estoy seguro nos hace sentir a todos muy contentos.
  • Es un millón de veces mejor tener a los jóvenes estudiando que tenerlos en la calle; además, la educación no es un privilegio, es un derecho del pueblo.
  • Nunca más se va a culpar a nuestras maestras, a nuestros maestros como se hizo del problema educativo.
  • Todos juntos, alumnos, madres, padres de familia, maestras, maestros y autoridades vamos a mejorar la calidad de la enseñanza y va a mejorar la educación en nuestro país.
  • La verdadera felicidad, como lo hemos dicho muchas veces desde el Zócalo, corazón político, social, cultural de México, la verdadera felicidad es estar bien con uno mismo, estar bien con nuestra consciencia y estar bien con el prójimo. Esa es la verdadera felicidad.
  • El Ejército y la Marina no se han utilizado ni se utilizarán para reprimir al pueblo. El Estado ya no es el principal violador de los derechos humanos.
  • El Gobierno de México ofrece cooperación, amistad y respeto a todas las naciones del mundo y particularmente a los países hermanos de América Latina y el Caribe.
  • Evo no sólo es nuestro hermano que representa con dignidad al pueblo mayoritariamente indígena de Bolivia, Evo fue víctima de un golpe de Estado y desde México para el mundo sostenemos: democracia sí, militarismo no.
  • Nuestro gobierno defiende ahora a los mexicanos en Estados Unidos con pleno respeto a la soberanía de ese país y con todos los instrumentos legales a su alcance.
  • ¿Cuánto tiempo necesitaremos para consolidar la obra de transformación? Pienso que un año más, es decir, en diciembre, y aquí nos vamos a volver a encontrar, de 2020, ya estarán establecidas las bases para la construcción de una patria nueva.
  • Estoy seguro de que cuando cumplamos dos años de gobierno los conservadores ya no podrán revertir los cambios.
  • Durante mi larga vida pública y sobre todo en los momentos más difíciles, siempre he tenido un ángel de la guarda que se llama pueblo. Ustedes siempre me han apoyado y me han sacado a flote porque el pueblo es mucha pieza.
  • Al pueblo le debo todo lo que soy, por eso los seguiré escuchando, atendiendo, sirviendo y nunca jamás lo traicionaré.
  • Yo sólo soy un dirigente. El pueblo es el gran señor, el amo, el soberano, el gobernante, el que verdaderamente manda, gobierna y transforma.
  • No olvido y siempre recuerdo lo que decía el presidente Benito Juárez con tanta profundidad y sencillez: ‘Con el pueblo, todo; sin el pueblo, nada’.