Editorial

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El primer periodo ordinario de sesiones del segundo año legislativo de la LXIV Legislatura, pero ello no significa que la relevancia de los asuntos sea menor. Por el contrario, en las últimas sesiones de 2019 se discuten y aprueban temas de interés nacional. Este jueves, 5 de diciembre, el Pleno del Senado de la República designó a Ana Margarita Ríos Farjat como ministra de la Suprema Corte de la Justicia de la Nación por un periodo de 15 años -por primera vez en la historia en la Corte habrá tres mujeres-.

 

Debido a la trascendencia del nombramiento, es pertinente recapitular un poco sobre como llegamos a este momento. En este tenor, cabe destacar que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), como máximo Tribunal constitucional de nuestro país, tiene un papel fundamental en la consolidación de la democracia mexicana, por lo que se debe garantizar su autonomía e independencia. Es igual de importante garantizar que su integración sea en en términos del segundo párrafo del artículo 94 de la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos.

 

El 3 de octubre de 2019, el C. Eduardo Medina Mora presentó su renuncia como ministro de la SCJN -11 años antes de terminar su periodo en 2030-. Dicha renuncia fue aceptada por el titular del Ejecutivo Federal y remitida al Senado, donde fue aprobada el 8 de octubre. Para ocupar la vacante, el 22 de noviembre, el presidente de México envió una terna compuesta por tres mujeres: Diana Álvarez Maury, posteriormente Ana Laura Magaloni Kerpel y finalmente Ana Margarita Ríos Farjat.

 

Bajo prácticas de parlamento abierto, como ya es una constante en el quehacer legislativo del Senado, las tres aspirantes comparecieron ante la Comisión de Justicia el 4 de diciembre. En el desarrollo de la reunión de trabajo, tuvieron la oportunidad de exponer sus méritos para ocupar el encargo y cómo sería su papel en caso de ser nombradas. Los principales temas abordados fueron la autonomía del Poder Judicial, regularización del cannabis, austeridad, despenalización del aborto y derechos humanos.

Debido a la exposición que hicieron -ante senadoras y senadores-, así como las respuestas que dieron y la valoración de su trayectoria académica y profesional, en la sesión del día siguiente se puso a consideración del Pleno el dictamen de idoneidad, el cual fue aprobado. Posteriormente, cada una de las candidatas expuso por veinte minutos ante el Pleno del Senado. Concluidas las exposiciones, se realizó la votación por cédula y Ana Margarita Ríos Farjat obtuvo 94 de los 122 votos emitidos, cifra que da un porcentaje superior a las dos terceras partes que exige el artículo 96 constitucional.

 

Un aspecto para destacar es que en la actual Legislatura se han designado a dos integrantes más del máximo Tribunal constitucional: Juan Luis González Alcántara Carrancá (en diciembre de 2018) y Yasmín Esquivel Mossa (marzo de 2019. El desafío es abrir las puertas de la justicia para todas las personas y que la Corte sea totalmente independiente.

 

Finalmente, aunque hay voces que descalifican el nombramiento por una supuesta ilegalidad. Como dato, recordemos que Alfredo Ortiz Mena, siendo titular del SAT, fue propuesto por el entonces presidente de México Felipe Calderón para ocupar el cargo de ministro de la SCJN y fue elegido por el Senado. Ahora estamos ante una situación semejante con Margarita Ríos Farjat, quien no tienen ningún impedimento jurídico.