Por Luis Cuauhtémoc Palestina Flores

“Arrasa PRI en Coahuila; pelea en Hidalgo”, ese fue uno de los encabezados de la primera plana del diario Reforma, principal vocero de los opositores al Gobierno Federal que comanda el Presidente López Obrador, tras las elecciones en las entidades referidas el domingo 18 de octubre de 2020.

Con el 75.63% de las actas computadas en Coahuila, arrojaban una ventaja al PRI en los 16 distritos electorales en disputa, y en Hidalgo también adelantó la dirigencia de ese partido una victoria en la mayoría de los municipios en juego.

¿En verdad ganó el PRI? La pregunta, tras hacer referencia a los aludidos y tendenciales resultados, parecería ociosa. Sin embargo, como bien apuntaba Nietzsche en El Origen de la Tragedia: El hombre filosófico tiene incluso el presentimiento de que también bajo esta realidad en la que vivimos y somos, yace oculta una segunda realidad muy distinta, es decir, que también ella es una apariencia.

En efecto, la victoria del PRI en Coahuila y en Hidalgo no es un triunfo del PRI, es de los opositores al gobierno del Presidente López Obrador. Lo que se vivió en estas entidades se puede catalogar como un “experimento piloto” de lo que ya habían planeado PRI, PAN, PRD, Movimiento Ciudadano y la partidocracia derrotada por MORENA en 2018, así como gobiernos estatales y municipales, lo mismo que grupos autoproclamados de la sociedad civil (FRENAAA, empresarios, medios de comunicación y factores reales de poder, de cara al 2021).

El laboratorio perfecto de esta estrategia fueron las elecciones de Coahuila e Hidalgo. El modus operandi consistió en hacer alianzas y cerrar filas en torno al partido que gobierna esas entidades y por los candidatos que abanderara el gobierno local, todo, para evitar que los candidatos de Morena ganarán. Así se echó a andar una maquinaria que movilizó recursos económicos, materiales, humanos y de comunicación política a favor del PRI. Esto es el más claro ejemplo de lo que se ha dado en llamar el TUCOM (Todos Unidos Contra Morena); donde no importa quién gane, siempre y cuando no sea el partido del Presidente López Obrador.

Desde luego que el desastroso resultado electoral para Morena, difícilmente se entendería si no se atiende a la división interna de este Movimiento Social. ¡Divide y vencerás! El principal enemigo de estas elecciones locales no fue el PRI ni sus aliados, sino el mismo Morena, que en su seno diversos grupos han desencadenado una lucha encarnizada por el control del partido, y han descuidado y desatendido la unidad, sus causas, sus principios y la cercanía con la gente, factores que los llevaron a la victoria hace dos años.

Si la renovación de la dirigencia nacional de Morena sigue siendo una lucha sectaria y no regresan los grupos políticos a los principios éticos, estará el partido condenado al fracaso. La lección de la elección es que resulta fundamental la unidad, cerrar filas en torno al proyecto de la Cuarta Transformación de la vida pública del país que tanto anhela consolidar el Presidente López Obrador. Se trata de una seria llamada de atención de cara al proceso electoral 2020-2021, que será el más grande e importante en la historia de este país, no sólo por el número de cargos públicos a renovarse, sino por la viabilidad y la continuidad de que siga adelante el proyecto de nación por el que optó más de 30 millones de mexicanos y mexicanas en 2018.

En lo personal, no creo que la mayoría de la gente apoye el regreso en la mayoría del país de la corrupción, los privilegios, la marginación y la hipocresía de voraces gobiernos priistas o rapaces administraciones panistas. Por eso, lo único bueno de las elecciones en Coahuila y en Hidalgo, es que fue una seria llamada de atención pero a tiempo para el Presidente y su partido, para recomponer el camino y afrontar con éxito la elección del próximo año.

Luis Cuauhtémoc Palestina Flores

Luis Cuauhtémoc Palestina Flores

Ha sido asesor legislativo del coordinador del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo en la LXI Legislatura del Senado de la República, Coordinador de asesores de la Vicecoordinación del Grupo Parlamentario de Movimiento Ciudadano en la LXII Legislatura en la Cámara de Diputados, asesor del Coordinador del Grupo Parlamentario del Partido de la Revolución Democrática en la LVIII Legislatura del Estado de México; coordinador de asesores de la Consejería del Poder Legislativo de Movimiento Ciudadano en el Consejo General del Instituto Nacional Electoral. Asesor de las Comisiones de Defensa Nacional y de Marina en la LXIII Legislatura de la Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión.