Por Guadalupe Rosas F.

¿Qué es la navidad? Una pregunta difícil, para todas aquellas personas que tuvimos una infancia muy difícil, por diversas cuestiones. Antes eran otros tiempos, por diferentes circunstancias, algunos tampoco pudimos disfrutar plenamente otras etapas de la vida como la adolescencia. En mi caso particular, el acontecimiento que significó un cambio radical fue casarme muy joven y, en todo ese tiempo, ¿pueden creer que no sabía ni comprendía el verdadero sentido de la navidad?

El tiempo y las enseñanzas que da la vida traen la madurez. Durante muchos años me costó demasiado entender los alcances de la navidad y todo lo que esta fecha emblemática representa dentro de las sociedades del mundo. Pero poco a poco pude entender que la navidad es algo que va más allá de la festividad religiosa que celebramos el 25 de diciembre de cada año con motivo del nacimiento de Jesús (respetando cualquier idea religiosa).

Con el paso de los años, en temporada navideña me dediqué a observar a mi alrededor. La constante fue percatarme de como la gran mayoría de las personas hacían compras y compras en las tiendas comerciales, en los puestos ambulantes y en todos lados. La verdad es que nunca le encontré sentido a esas conductas enfocadas en la mercadotecnia. Si de algo he estado segura toda mi vida, es que la navidad no era consumir o regalar por regalar gastando dinero que tal vez nos llevó meses de trabajo para conseguirlo o peor aún, endeudarnos y pagar las consecuencias en las siguientes semanas, en la famosa cuesta de enero, que en ocasiones se hace cuesta de febrero o más.

Ahora soy una mujer madura y he comprendido lo que es la navidad. En mi opinión, se trata de la época del año donde podemos reflexionar nuestro actuar durante todo el año y, sobre todo, ser empáticos, amables, generosos con todas las personas. Al respecto, Taylor Caldwell, refiere lo siguiente: “Este es el mensaje de Navidad: Nunca estamos solos”.

El poder obsequiar un presente a una persona, no se trata de si éste es ostentoso o de un precio elevado, el verdadero regalo es para uno y esto es poder ver feliz a esa persona que lo recibe. Muchas veces no se trata de un regalo físico, sino simplemente poder estar en compañía con la familia, con las personas que te aman, con las que no han soltado tu mano en los tiempos difíciles, con las que soportan tus peores momentos.

Desde que lo descubrí, las navidades han sido muy especiales, siempre acompañada de mis hijos, regalos que Dios me mandó solamente para mí. Todos los días, doy gracias por todo lo vivido y estoy convencida de que la grandeza está dentro de nosotros. “La Navidad no es un momento ni una estación, sino un estado de la mente. Valorar la paz y la generosidad y tener merced es comprender el verdadero significado de Navidad”, señala acertadamente Calvin Coolidge.

Han pasado muchos años y mi infancia se fue, pero dentro de cada adulto, siempre existirá una niña o un niño soñador, que aún cree en la magia de una ilusión. Si tuviera que elegir una conclusión, sin duda, esa sería que los tiempos de Dios son perfectos.

¡Navidad 2020, bienvenida! Querido lector, si llegaste hasta aquí, te quiero decir que sé que fue un año muy difícil, que muchos hogares tendrán lugares vacíos en sus mesas, es por ello que te envió un abrazo fraternal, que todas tus heridas sanen, y que en tu interior reine la paz y la tranquilidad.