Por Danner González
@dannerglez

“La América Hispana ha vivido bajo tres influencias literarias: la de España, la de Francia y la de los estridentistas de Xalapa”, escribió Carleton Beals, acucioso investigador estadounidense sobre la cultura latinoamericana (Stefan Baciu, 1983). La afirmación no es ociosa. El movimiento estridentista xalapeño sacudió la apolillada cultura del siglo XIX entre los años 1922 y 1927, con consignas adelantadas a su época: “Chopin a la silla eléctrica”, “Muera el cura Hidalgo”, y la más sabia de todas: “Viva el mole de guajolote”. Uno de los fundadores del movimiento, Germán List Arzubide, reflexionaría años más tarde: “Si se discute en voz levantada, fue nuestra arrogancia la que se plantó frente a los simuladores y farsantes”.

La trascendencia de los estridentistas de Xalapa se aquilata mejor si se mira que ese mismo año comenzó en Brasil el modernismo brasileño; es decir, uno y otro fueron la vanguardia hispanoamericana. Faltaban dos años aún para que naciera el surrealismo con André Breton. Los estridentistas eran conscientes de su vocación revolucionaria. De nuevo List Arzubide: “(La revolución) se obliga a sostener lo que peleó en el inmediato pasado; a hacer tanto por ciento lo que fue impulso y lengua de fuego; a vivir para un hecho, cuando se quería antes reducir los instantes a puro anhelo”.

La ciudad, su arquitectura, la construcción de lo urbano, cobran corporeidad en los textos y en las obras de los estridentistas: Manuel Maples Arce, Arqueles Vela, Jean Charlot, Ramón Alva de la Canal, Tina Modotti o Edward Weston. Son ellos los artífices de la invención de Estridentópolis, a.k.a. Xalapa. Vuelve List Arzubide: “¿Qué hicimos? Lo que nadie se atrevía a hacer en México: despertar al sol a la hora en punto. Desempacar las palabras. Sacudirlas al viento vagabundo”. Años más tarde, Octavio Paz, consciente o no de ello, nos recordará la tentativa estridentista en su poema Las palabras: “Tuérceles el gaznate, cocinero/ desplúmalas/ destrípalas, toro,/ buey, arrástralas,/ hazlas, poeta,/ haz que se traguen todas sus palabras.”

Debemos, pues, a los estridentistas, un levantamiento intelectual desde nuestra modesta capital cosmopolita de provincia, que cuestiona, cruza fronteras y que dialoga con artistas a los que identifica afines: Huidobro, Borges, Apolinaire, Picasso, Duchamp o Chirico.

Dicen que las ciudades se habitan con el temperamento. Xalapa parece ser la mejor prueba de ello: por sus calles escarpadas, por su clima de bosque mesófilo de montaña, que fustiga a todo aquel que no tiene el temperamento para hacerla suya. No es inmodesto decir que pocas capitales de provincia, como nuestra Estridentópolis, han gozado del privilegio de ser habitadas por un Premio Cervantes, el querido vecino Sergio Pitol, a quien todavía nos parece ver al entrar a una librería, o recorriendo las calles con su caminar alado y su entrañable perro, Sacho.

Las ciudades se reinventan todo el tiempo. Recurrimos al pasado para afirmar nuestra fe en el futuro, un futuro capaz de hacerse escuchar desde nuestra Xalapa hacia México y el mundo, como lo hicieran los estridentistas.

Danner González

Danner González

Especialista en comunicación y marketing político. Ha realizado estudios de Derecho en la Universidad Veracruzana; de Literatura en la UNAM; de Historia Económica de México con el Banco de México y el ITAM, y de Estrategia y Comunicación Político-Electoral con la Universidad de Georgetown, The Government Affairs Institute. Máster en Comunicación y Marketing Político con la Universidad de Alcalá y el Centro de Estudios en Comunicación Política de Madrid, España, además del Diplomado en Seguridad y Defensa Nacional con el Colegio de Defensa de la SEDENA y el Senado de la República. Ha sido Diputado Federal a la LXII Legislatura del Congreso de la Unión, Vicecoordinador de su Grupo Parlamentario y Consejero del Poder Legislativo ante el Consejo General del Instituto Nacional Electoral. Entre 2009 y 2010 fue becario de la Fundación Antonio Gala para Jóvenes Creadores en Córdoba, España. Sus ensayos, artículos y relatos, han sido publicados en revistas y periódicos nacionales e internacionales. Es Presidente fundador de Tempo, Política Constante.