Por Yasmín Ayala Montaño

En México, este 30 de abril celebramos el Día del Niño y de la Niña, y tú, ¿vas a celebrar a tu peludx?

A últimas fechas se ha aumentado la tendencia de celebrar a nuestros compas peludos en el día del niño, sin embargo, ¿te has puesto a pensar que ellxs ni siquiera saben de esta celebración? Pero a nosotros humanos nos agrada celebrarlos, festejarles y consentirles, y esto es maravilloso porque cada vez somos más las personas que nos preocupamos por el bienestar de los animales en general, y aunque aún se registran casos de extrema crueldad hacia muchos animalitos, como lo recientemente ocurrido con el perrito “Rodolfo corazón”, un deplorable hecho y delito que le arrebató la vida con extrema crueldad a un ser noble, cada vez es mayor el número de personas que volteamos la mirada hacia el respeto, dignidad y cuidado que debe darse hacia la vida animal.

Nuestros compañerxs peludos se han convertido en parte de nuestras familias, pero, ¿por qué compararles con niñxs cuando no lo son? En mi trabajo como Comunicadora Animal (comunicación por medio de telepatía con animales), cada sesión y comunicación que he tenido la dicha de realizar, de platicar con ellxs, conocerlos más a fondo, desde su perspectiva, desde su propia piel, desde cómo ven la vida, me han dejado ver claro que ellxs (a excepción de algunxs cachorrxs) NO SON niños, es decir, no piensan como un niño y su nivel de madurez y entendimiento va más allá de la etapa de un niño. Muchxs perrxs y gatxs con los que he trabajado claramente son adultxs con una enorme sabiduría que aportar a sus familias o tutorxs humanos, y con esa misma sabiduría se dirigen en la vida. Por lo que compararles con niñxs no es lo más adecuado, he incluso, algunxs animalitos han llegado a sentir cierto pesar porque sus familias les llegan a tratar así, y no respetan la jerarquía de edad que tienen.

Sin embargo, ¿a quién no le gusta (nosotros humanos) verlos como nuestros pequeñitxs, hacerles voces graciosas cuando platicamos con ellxs, y literal, tratarles como si fueran niñxs? Es algo más complicado para nosotrxs. Pero lo que sí considero importante es darnos cuenta que somos especies diferentes que hemos aprendido a convivir, y que estas diferencias no influyen en el gran amor y empatía que les tenemos, incluso podría decir que en muchxs de nosotros ese afecto es mayor que hacia otras personas, y no tenemos por qué avergonzarnos de ello, pero lo que sí, es tener perfectamente identificada esa característica, somos especies diferentes y ellxs tienen necesidades y requerimientos a nivel físico, mental y emocional para su bienestar, aunque en algunxs sí que coincidimos.

Insisto, nuestrxs peludxs no son NIÑOS, sin embargo, sí existe un gran punto de coincidencia que se aprecia en el comparativo de lo siguiente: Los animales tienen el mismo grado de pureza e inocencia que un niño, ambos son seres y almas auténticas, que no tienen miedo ni tapujos a mostrarse como son en el momento que es necesario y no temen ofender a nadie, sólo SON, simplemente fluyen. Son puros en bondad, en amor incondicional y no pueden ocultar su alegría o felicidad, su incomodidad o molestia, si alguien les cae bien o no. Ahí radica la grandeza de cada niño y de cada peludx. Pero hay que decirlo, nuestros animalitos también son tan maleables y delicados como lo son los niños, pues basta con malos tratos o ser demasiado rígidos o duros para marcar y afectar su conducta y comportamiento de manera significativa, condicionándoles a ciertas situaciones que lo único que les causaran será estrés y sufrimiento.

Cada niño, cada niña y cada animalito debe recibir un trato y enseñanzas como lo más delicado y hermoso que puede existir, pues se trata de preservar la luz que traen en su ser y que irradian en cada momento sin pedir nada a cambio, y que esta luz continué y crezca cada vez más para que se forme a plenitud su ser. Esa es la gran responsabilidad que tenemos ante la niñez y ante las y los peludos.

Así que, celebrar el día del niño y de la niña sea para nuetrxs peludxs un motivo más para consentirles, llenarles de amor, reforzar la confianza que les brindemos y ese compromiso de vida y cuidado que hemos hecho con ellxs. Sin dejar de lado las particularidades expuestas, no dejemos pasar ninguna oportunidad de celebrar la extraordinaria fortuna de coincidir para acompañarnos y cuidarnos recíprocamente. ¡Celebremos a esas invaluables amistades caninas o felinas que la vida nos ha regalado!

Si te gustó este artículo, coméntamelo y comparte.

Yasmín Ayala Montaño

Yasmín Ayala Montaño

Es Licenciada en Diseño y Comunicación visual, titulada por la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la UNAM. Ha ejercido en este campo en diferentes proyectos por más de una década. Adicionalmente a su formación profesional en la máxima casa de estudios del país, es Terapeuta Holística, incursionando en temas de salud integral para los seres vivos, no solo en humanos sino desarrollando un gran amor y empatía hacia la vida animal, aplicando parte de estas terapias holísticas a los animales de compañía que forman parte de las familias. Parte de su trabajo lo dedica a aplicar terapéuticas como: Terapia Floral; Reiki; Técnicas de Sanación Energética; Radiestecia y Péndulo; Masaje canino; y Comunicación interespecie. Ha tomado y acreditado diversos diplomados y cursos por la Universidad Holística A.C., Hospital Siglo XIX, Centro Floralba México. Es fundadora del proyecto y marca Holistic PETS, el cual busca ayudar a familias y sus animalitos de compañía para mejorar la relación y convivencia, así como contribuir a una vida plena y en armonía.