Por Santiago López Acosta

@LpezSantiago

Además  de  la  iniciativa  de  reforma    electoral    presentada  por  el  presidente   de   la   República   que   comentamos  la  semana  pasada,  la  oposición  agrupada  en  la  coalición  legislativa Va por México, integrada por el PAN, el PRI y el PRD, no solo manifestó  su  rechazo  a  la  iniciativa  presidencial,  sino  que  anunció  sus  propuestas  en  la  materia.  Como  las  siguientes:  segunda  vuelta  electoral   para   la   elección   presidencial;   la   eliminación   de   la   sobrerrepresentación  y  el  trasfuguismo    en  las  Cámaras del Congreso de la Unión; establecer  como  causal  de  nulidad  de  elecciones  cuando  se  acredite  la  participación  de  la  delincuencia  organizada;  sanciones  graves  por  el  uso electoral de programas sociales; la   regulación   de   las   conferencias   mañaneras  del  presidente  durante  las  campañas  electorales;  y  la  celebración  de  elecciones  primarias  organizadas  por  el  INE  el  mismo  día  para todos los partidos políticos, en el caso de la elección presidencial.

Por  otra  parte,  llama  mucho  la  atención,  y  que  no  se  ha  difundido  mediáticamente,  que  el  mismo  día  que  se  presentó  la  iniciativa  presidencial, el PT, partido integrante de la coalición legislativa con el Gobierno   Federal,   haya   presentado   una   propia, que no se parece en nada a la formulada por el Ejecutivo federal. Otra de Va por México.

Para   empezar,   hace   una   larga  exposición  de  motivos  con  los  principales  antecedentes  de  nuestra  transición  democrática,  destacando  como  se  fueron  alcanzando  cambios   trascendentes   en   forma   gradual   y   sucesiva,   demandados   por la oposición.

Contiene    planteamientos    interesantes  en  materia  de  derechos  políticos,  para  aquellos  que  tienen  doble nacionalidad o se encuentran en prisión preventiva, proponiendo que votar es un deber cívico, aplicable  a  los  mecanismos  de  participación  ciudadana  directa,  con  criterios  orientados  a  la  educación  y  el  desarrollo del voto electrónico.

Propone   diversos   criterios   de   paridad, para la elección y en los gobiernos, además de que en los tiempos  establecidos  para  los  partidos  políticos,  la  mitad  se  destine  a  las  mujeres; una definición precisa de votación  valida;  que  expresamente  aparezca  la  democracia  como  forma de gobierno; una nueva definición y excepción para la pérdida de registro de los partidos políticos nacionales,  y  que  lo  conserven  si  obtienen al menos el 3% de la votación en  por  lo  menos  17  entidades  federativas  en  elecciones  concurrentes,  además  de  una  precisión  del  concepto de intercampañas.

En  el  procedimiento  para  designación  de  consejeros  del  INE  propone sustituir el Comité Técnico de Evaluación por un órgano de dirección política designado por la Cámara  de  Diputados,  además  de  que el pleno de este órgano legislativo designe al titular de la Unidad de Fiscalización del propio instituto; plantea que la regla del artículo 105  constitucional  aplique  a  este  órgano constitucional autónomo y para los órganos administrativos y jurisdiccionales  locales,  para  que  no puedan reglamentar, sino hasta tres meses antes del inicio del proceso electoral.

Plantea  que  los  tribunales  electorales  locales  se  incorporen  al  Tribunal  Federal  y  que  a  este  tenga,  además,    una    sala    especializada.    También  reformas  a  diversos  artículos  constitucionales  para  incluir  lenguaje  incluyente.  Solo  por  mencionar las más relevantes.

Como  se  advierte,  la  iniciativa  del  PT  no  tiene  coincidencia  con  la  del  titular  del  Ejecutivo  federal,  y  puede  resultar  más  cercana  con  algunas   de   las   propuestas   de   la   coalición  Va  por  México.  De  estas  últimas  no  sabemos  si  ya  fueron  ingresadas  como  iniciativa  legislativa, porque de ser así, tendrán que ser  dictaminadas  las  tres  juntas  y  eventualmente votadas.

Algunas  de  las  propuestas  del  Ejecutivo  no  son  nada  atractivas  para  sus  aliados  políticos,  el  PT  y  el  PVEM,  como  la  reducción  del  financiamiento a los partidos políticos  y  de  los  órganos  legislativos,  tanto   federales   como   estatales   y   municipales,  que  de  aprobarse  les  afectaría directamente.

Suponemos  que  una  vez  que  se  aborden  las  iniciativas,  el  PT  defenderá  la  suya  y  probablemente  se  enfrente  a  una  encrucijada  respecto  de  algunos  de  los  temas  de  la  iniciativa  presidencial,  pero  el PVEM no ha manifestado nada, hasta el momento, suponiendo que al callar está otorgando su apoyo a las  mismas,  sin  embargo,  la  realidad puede ser otra.

Como  decíamos,  el  presidente  sabe  que  los  puntos  medulares  de  su  iniciativa  son  intransitables,  legislativamente  hablando,  y  probablemente  su  propósito  político  es  otro,  el  cual  lo  sabremos  posteriormente.  A  esto,  tal  vez  están  apostando sus aliados partidistas. Así Va por México

La  iniciativa  del  PT  contiene  propuestas    dignas    de    revisión,    análisis;  su  eventual  discusión  y  debate con las demás fuerzas políticas y con los grupos organizados y   personalidades   involucradas   e   interesadas  en  los  diversos  temas.  Pero  la  coyuntura  le  ofrece  al  PT  la   oportunidad   y   la   ocasión   de   convertirse  en  el  vínculo  y  enlace  entre  la  oposición  y  el  Gobierno  Federal y su partido, Morena, para eventualmente consensar puntos y temas que tengan afinidad, y tratar de alcanzar los acuerdos suficientes  para  lograr  las  reformas  necesarias  para  el  país.  Las  circunstancias  exigen  respeto,  tolerancia,  diálogo,   búsqueda   de   coincidencias  para  alcanzar  los  consensos;  la alternativa del todo o nada y que se  apruebe  sin  modificarle  ni  una coma  no  tiene  cabida  en  la  democracia.  Ojalá  que  el  PT  aproveche  esta  oportunidad  histórica  y  logré  sentar  en  la  mesa  de  negociación  a  dos  partes  aparentemente  irreconciliables, buscando generar los acercamientos necesarios.

 

 

Santiago López Acosta

Santiago López Acosta

Es Doctor en Ciencias Jurídicas, con el grado de suma cum laude por la Universidad de Granada, España. Consejero Electoral del Instituto Electoral del Estado de Guanajuato desde 2014. Ha sido profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad De Lasalle Bajío, en la Universidad de Estudios Profesionales de Ciencias y Artes, y de la Facultad de Derecho, hoy División de Derecho, Política y Gobierno del Campus Guanajuato de la Universidad de Guanajuato. Ha publicado más de 40 ensayos y artículos especializados en publicaciones estatales y nacionales, revistas y libros colectivos, es coautor del libro “Derecho Administrativo del Estado de Guanajuato”, en coautoría con el Dr. Jorge Fernández Ruiz, Editorial Porrúa, México 2008 y coordinador de la obra “Centenario de la Constitución Mexicana de 1917” editada por el Instituto Electoral del Estado de Guanajuato y el Tribunal de Justicia Administrativa del estado de Guanajuato. Además, ha sido articulista de distintas revistas nacionales y estatales. Profesionalmente se ha desempeñado en diversos cargos dentro de la administración pública federal, estatal y municipal, en la Ciudad de México y en el estado de Guanajuato, en organismos electorales, federal y locales. Ha sido asesor y consultor en materia jurídica, política y de la administración pública.