Inician foros para reformas del Estado y electoral en la Cámara de Diputados

Editorial

@tempomxcom

El martes 11 de junio de 2019, en la Cámara de Diputados iniciaron los foros para abordar las reformas del Estado y electoral del nuevo gobierno. El Salón Verde de la Cámara Baja fue sede de la inauguración del evento que se va a desarrollar del 11 al 20 de junio. Las mesas de trabajo se van a desarrollar en dos momentos, el primer tema se abordará del 11 al 13 y el segundo del 18 al 20.

 

El objetivo radica en analizar las iniciativas que se han presentado en la materia, para construir productos legislativos que permitan consolidar un sistema democrático, eficiente y económico. En este punto, caben dos reflexiones: claro que el marco jurídico e institucional es susceptible de ser fortalecido; pero al mismo tiempo, podemos afirmar que el esquema vigente funciona razonablemente bien, el más claro ejemplo son las elecciones del 1º de julio de 2018, acontecimiento sobre el que la propia Secretaria de Gobernación dijo: “Justo estamos a unos días del primer aniversario del triunfo electoral de Andrés Manuel López Obrador, el cambio se hizo por la vía constitucional, fue producto del esfuerzo de las oposiciones”.

 

Con estos matices, es positivo que el Congreso de la Unión se conduzca bajo la figura de Parlamento Abierto en la discusión de los asuntos de interés general. En el caso de la reforma del Estado, se tiene previsto el análisis de las siguientes temáticas: reglas para hacer efectiva la paridad de género, la federación mexicana y el sistema de fiscalización y la austeridad de los gastos como principio constitucional. Por lo que respecta a la reforma electoral, entre los rubros destacan: reformas de órganos electorales, financiamiento público, prerrogativas y fiscalización de recursos, derechos indígenas y representación.

 

A reserva del cauce que tomen las mesas de trabajo y de los acuerdos que se alcancen, los foros comenzaron de buena manera al contar con la participación de Olga Sánchez Cordero, Secretaria de Gobernación; Lorenzo Córdova Vianello, presidente del Instituto Nacional Electoral; y Felipe Fuentes Barrera, presidente del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. También participaron Porfirio Muñoz Ledo y Martí Batres Guadarrama, presidentes de la Cámara de Diputados y del Senado de la República, respectivamente, entre otros legisladores.

 

En atención a la trascendencia de los temas en análisis, vale la pena recuperar algunas de las reflexiones vertidas esta mañana. Un primer aspecto que destacar es que la titular de la Secretaría de Gobernación confió en que haya consenso de todas las fuerzas políticas para aprobar una reforma electoral, para lo cual hizo el llamado al “diálogo, sin prisas, donde se logre con el mejor consenso posible las soluciones para que las instituciones se transformen”.

En medios de comunicación se concentró en el encuentro que se dio entre legisladores de Morena y el presidente del INE. Legisladores de Morena plantearon una serie de propuestas para aplicar la austeridad en la política y los procesos electorales, contemplando la reducción del 50% del finamiento público a los partidos políticos y la desaparición de los Organismos Públicos Locales Electorales que operan en las entidades federativas (OPLES), para que sea el INE quien organice los comicios locales.

 

Ante dichas medidas, el presidente del Consejo General del INE expresó que: “Nadie está en contra de la racionalidad del gasto. Lo primero, no nos equivoquemos, es cuidar la certeza de las elecciones”. Por otro lado, señaló que el sistema electoral funciona bien y que “cambios mal planeados pueden implicar una regresión antidemocrática”. Aunado a lo anterior, refirió que se deben establecer las prioridades “para no abrir la puerta a un pasado superado, cuando hace 30 años las elecciones eran el principal problema del país”.

 

Las expresiones vertidas, dan cuenta de la complejidad del debate que se llevará a cabo en el Congreso de la Unión, ejercicio donde se ha comenzado bien al dar paso al escrutinio público y en el que será fundamental garantizar que los cambios sean dirigidos a la consolidación de la democracia mexicana y no a regresar a vicios del pasado.