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Por Sergio Román Alva Lozano

Impresiones sobre el Primer concierto de la Orquesta Sinfónica de Xalapa del 19 de agosto 2022. Dentro del 93° Aniversario OSX X festival OSX 2022.

PRELUDIO.
Después de la aparente, pero así sentida larga espera, y aunada a la ocasionada por la situación sanitaria
presente aun en el orbe, finalmente llega la hora de la apertura de la segunda temporada 2022 de apelativo
¡Viva la OSX! Pero se hizo esperar un poco más pues en coincidencia, dentro de la zona deportivo cultural de
la “USBI” se llevó a cabo un evento que llenó el gimnasio de baloncesto de “Los Halcones” que produjo un
caos vial interno además del atípico desquicio externo en nuestra ciudad capital de Xalapa.
Se dio aviso de un necesario retraso en virtud de esas circunstancias, lo cual vino a aumentar nuestra
emoción por escuchar tan anhelado concierto. Sin embargo, lo anterior permitió saludarnos entre amigos
melómanos asiduos a los conciertos y que hacía largo tiempo no nos veíamos físicamente.
PRIMERA PARTE.
Concierto para violín en Re Mayor, Op. 77 de Johannes Brahms.
Hace su aparición el maestro concertino recibiendo los correspondientes aplausos de bienvenida a él y
demás maestros de la orquesta. Solicita al oboísta la nota referencia para afinar los instrumentos, y una vez
realizado esto, hacen su entrada el violinista solista Francisco Fullana y el Conductor Titular de la Orquesta,
el Maestro Martin Lebel, ambos derrochando gran vitalidad y energía.
Allegro non Troppo. Se escuchan las primeras notas que rompen el silencio bellamente para entonces de
inmediato aumentar paulatinamente la propuesta en alto nivel dando marco a la aparición igualmente con
¡gran fuerza! del violín solista que toma de inmediato el protagonismo y el liderazgo guiándonos hacia un
breve tema contrastadamente suave para de nuevo retomar del tema por demás fuertemente expresivo a
la vez que dulce y profundo. Por su parte la orquesta brillantemente participativa complementando con
hermosura el fondo que engalana la obra.
Continúa el desarrollo del movimiento en el que nuevamente el excelso deleite se repite con la espectacular
maestría del concertista quien se encuentra totalmente abstraído e interiorizado en la inspirada obra de
Brahms que continúa dirigiendo magistralmente quien ha establecido una equilibrada y atinada participación
de la orquesta. Todos estamos Público, Músicos, Solista y Director totalmente adentrados en la romántica
temática y que particularmente se ilumina con la fantásticamente hermoso Solo del concertista que concluye
en la cúspide de un apasionante clímax.
Adagio. Después de un silencio justo para hacer una inhalación y un suspiro profundos, entra el oboe y matiza
la flauta entrando suavemente la orquesta con la sección de vientos maderas en primer plano que dan la
ambientación de éste movimiento para que surjan dulcemente las sutiles notas del violín desarrollando éste
adagio por demás intenso que nos lleva de la mano al espacio donde residen las notas musicales prestas a
combinarse conforme el compositor las perciba, y que en éste caso toma un tema que penetra al interior de
nuestro ser y que nos hace desear que sea interminable.
Allegro giocoso; ma non troppo vivace. Inicia el violín el tema final, sin duda, el más conocido y gustado por
el público por su carácter Festivo, se desarrolla y con beneplácito se repite el torrente de maravillosas notas
cual caudaloso río que fluye en nuestra proximidad. Termina apoteóticamente extraordinaria obra y se
desata una nutrida lluvia de aplausos y ovaciones que el público les brinda agradeciendo la excelencia de su
actuación. Los estruendosos aplausos se repiten tres veces y el brillante maestro Francisco Fullana nos
corresponde con un econcore que anuncia que es de su tierra España, obra llamada Asturias del reconocido
Isaac Albéniz que originalmente fue escrita para piano que puso en primer plano la fabulosa pianista catalana
Alicia de la Rocha y que luego, agregó, se transcribió para ejecutarse en guitarra, la cual fue
internacionalizada por el gran gran guitarrista Don Andrés Segovia, y que el Maestro Francisco arregló para
violín. Se puede decir que desde el primer instante nos dejó con la boca abierta, nadie concebíamos como
volaban las notas de su violín que parecían al menos dos. Melodía y acompañamiento nos llevaron
emocionarnos como nunca al ser testigos del prodigio que observamos y escuchamos. No encuentro palabras
para transmitir éste memorable momento. De nuevo nos desbordamos en aplausos y vítores, y fue tan
estruendoso que el maestro llegó tan solo al lindero de la puerta y regresó al escenario a regalarnos otra
obra española bellísima, Recuerdos de la Alhambra de Francisco Tárrega igualmente escrita para guitarra y
también arregla por el maestro Fullana para violín. Ésta pieza es una verdadera joya e igualmente, nunca la
había concebido escucharla en violín. Gustó muchísimo, y personalmente le hice saber que se convirtió en
mi favorita, pues la interpreta magistralmente, le comenté que me agradó mucho el sentimiento morisco
logrado con instantes discordante que me transportaron hasta los mismísimos patios de la espectacular
Alhambra. Finalmente despedimos de pie al gran intérprete Francisco Fullana que se ofreció por entero para
el indescriptible deleite nuestro.


INTERMEDIO.
SEGUNDA PARTE.
Ludwig Van Beethoven. Sinfonía Núm. 7 en La Mayor, Op. 92.
Con esta extraordinaria Sinfonía se cierra este concierto conmemorativo del 93° Aniversario de la OSX. Sin
duda se escogió esta obra pues Beethoven nos muestra como se levanta de un tema musical una enorme y
bella catedral. En lo personal, de sus sinfonías, ésta es mi segunda favorita, no solamente por los hermosos
temas que desarrolla sino también por la dramática y profunda emoción que produce en nuestros sentidos,
en nuestro intelecto y alma pues sus seriales de notas los hacen vibrar en nuestros cuerpos físicos, álmicos y
espirituales cimbrando todo nuestro yo.
Primer Movimiento. Poco sostenuto, vivace. De entrada, de manera directa, prontamente nos brinda un
tema espectacular y de gran fuerza. La orquesta participa con gran brío y sentimiento festivo. Cuerdas,
vientos y percusiones invaden la majestuosa sala llenándola de toda esa pléyade de notas que quieren seguir
su camino a la esfera dimensional donde Beethoven las tomó para brindársela a la Humanidad. Así entonces
viene a nuestra mente ese universo de espacio infinito activándonos internamente su magnificidad.
Segundo Movimiento. Allegreto. Ahora nos presenta Beethoven la grandiosidad de su obra con este
movimiento extraordinariamente impactante por su prestancia, solidez y profundidad. Este tema nos hincha
de sutil placer que va creciendo en la medida que su música va desvelando la fuente de la belleza misma,
intangible e inexplicable. Su música en este movimiento parece de mil colores, matices y contrastes todos a
la vez orgánicos que nos mantienen en el sendero de la majestuosidad de su inspirada sinfonía.
Tercer Movimiento. Presto. Ahora se migra a otras emociones, y es a través del rápido flujo melódico
aderezado de contrastes amorosamente románticos nos invita a apreciar su obra desde diferentes ópticas.
La orquesta continúa con alternantes temas que nos hacen recordar los ecos presentes en bosques de
majestuosas montañas. Siguen repitiendo estrepitosamente rápidas las notas que con placer nos han
invadido en nuestro trayecto y que nos hacen presentir la proximidad de la culminación del movimiento que
desearíamos que continuara por más tiempo.
Cuarto Movimiento. Allegro con Brío. ¡Qué Maravilla! Qué Fantástico. Es la exclamación que hace uno
internamente al escuchar el Brío de este Alegro. Sí, mucho brío, desbordante. La orquesta exaltada a lo
máximo da lo mejor de sí mismo, saben que el final se acerca y se entrega por entero, con todo el resto de
sus fuerzas, sudados, cansados, al límite se crecen con magnificencia y simultáneamente la audiencia lo vive
en esa explosión de emociones generadas.
Termina la obra y ¡explotamos en aplausos! Queremos invadir el escenario para abrazar y agradeces a todos
quienes nos han hecho sentir toda la clase de emociones que Beethoven nos obsequió a través de su
gigantesca obra. Muchos estamos de pie, otros sentados, pero todos embelesados en mente estamos al lado
de músicos y Director infinitamente agradecidos.
¡VIVA LA ORQUESTA SINFÓNICA DE XALAPA!
¡VIVA SU DIRECTOR TITULAR MARTIN LEBEL!
No faltemos al próximo concierto que promete ser fabuloso, nada más y nada menos que con las obras
Wolgang Amadeus Mozart, Concierto para Piano Número 19. Al Piano el Dr. Honoris Causa por la Universidad
Veracruzana, Jorge Federico Osorio.
Gustav Mahler, Sinfonía Número 5.
Director Titular el Maestro Conductor Martin Lebel.
¡DE LUJO!

Sergio Román Alva Lozano

Ha realizado sus estudios en la Facultad de Ciencias de la UNAM, en la carrera de Física, Maestría en Seguridad Radiológica en la Facultad de Ciencias Químicas de la UNAM Y Doctorado (Sin concluir) en el Instituto de Física de la UNAM. Asimismo cursos y Diplomados en Seguridad Nuclear en Georgia Tech, Protección Civil en el CIESAS del Golfo, Emergencias Radiológicas en el Laboratorio Nacional de Oak Ridge y el de Arggone, Illinois, y del Organismo Internacional de Energía Atómica. Ha trabajado en la UNAM, el Instituto Nacional de Investigaciones Nucleares, Universidad Veracruzana y la Planta Nucleoeléctrica de Laguna Verde. Estudió 2 años en la Sala Chopin de la cdmx y Apreciación Musical en la UV.